Primera Conferencia 1989


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Rama Lobato (3)

La Promesa en el lobatismo

Los niños y niñas necesitan escuchar la experiencia de los adultos a pesar de que se aprende más por la experiencia personal que por otros medios. Las personas mayores conocen los peligros y las dificultades de una meta o ideal a conseguir para llegar a su fin. Sin embargo, en la infancia se vive un mundo fantástico, lleno de sueños, quizá todavía poco realista.

Fundamentado Baden-Powell en estas diferencias psicológicas que existen entre el mundo infantil y el de la madurez, formuló unos textos adaptados a los/las niños/as, aunque inspirados en la promesa y ley scout. Tanto la ley de ma nanada, como la promesa y máximas del lobato son una anticipación pedagógica del espíritu scout propuestas para su vivencia por los niños y las niñas que ingresan en el escultismo.

Los/las lobatos son personas en proyecto, seres lanzados a la conquista de su personalidad. Por ello, también se les presenta una meta factible, un ideal alcanzable, que no es otro que la proesa del lobatismo, adaptación infantil de la scout.

La promesa de los/las lobatos como anticipación

El lobatismo en el Método Scout

Dadas las diferencias psicológicas que existen entre la infancia y la pubertad, Baden-Powell, crea la rama lobatos, tras fundar el escultismo, para aender a los/las más pequeños/as.

Las manadas de lobatos están diseñadas para ser la rama menor del Movimiento Scout, si es que no existe otra más, dando cabida al deseo de multitud de niños y niñas que no tienen la edad deseada para ser scout. La formación de los y las lobatos es diferente al de los y las scouts, pero sirve de escalón para éstos.

Educar a los niños y niñas en el escultismo se hace de una forma especial dentro de un ambiente determinado que es el que inspira 'El Libro de la Selva' de Rudyard Kipling. Los/las pequeños/as aprenden como Mowgli dentreo de una manada dirigida por educadores adultos que reciben el nombre de Viejos Lobos (Akela, Baloo, Bagheera, Hermano Gris...).

El carácter de un niño o niña a los once años de edad no está firmemente asentado y esto lo han de saber sus educadores scouts o Viejos Lobos de cara a no perder de vista su promoción a la rama scout.

El Fundador redactó unos textos adaptados a los niños y niñas que les sirviesen de guía y estímulo. Estos elementos espirituales son la promesa y la ley de la manada, el lema y las máximas. Se puede afirmar que todo este espíritu es una anticipación pedagógica del espíritu scout.

Baden-Powell consideraba que la promesa del/la lobato puede realizarse una vez adquiridos nos pequeños conocimientos de lobatismo pero no sin 'saber de memoria, entender y practicar en la vida los ideales contenidos en la promesa,la ley, el lema y las máximas de Baloo'.

El/la lobato que formula su promesa es considerado miembro de pleno derecho de la Hermandad Scout y recibe ese día la flor de lis mundial como distintivo.

La espiritualidad del lobatismo

Es una anticipación pedagógica del espíritu scout y en conexion con él. Se compone de estos elementos:

  • Promesa.
  • Ley de la manada.
  • Lema.
  • Máximas de Baloo.

La fórmula o contenido de la promesa en la manada coincide en parte con la fórmula scout. En nuestra Asociación está plasmada en estas palabras:

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Prometo hacer lo mejor por:
*Cumpir mis deberes para con Dios y mi patria (país, comunidad,...)
*Observar la ley de la manada y hacer cada día una buen acción.

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El hecho de que un niño o una niña se comprmeta a 'hacer cada día una buena acción' es un gesto importante en orden a que el/la lobato fundamente su personalidad en dos realidades: la apertura a los otros y la fuerza de voluntad. El comromiso diario de la 'B.A.' es un antídoto contra el egoísmo que caracteriza a la infancia. También el hecho de repetir cada día actos de voluntad desde pequeño/a fortalecerá esta función de conseguir metas e ideales cada vez más elevados.

El compromiso del/la lobato comienza pronunciando el lema: 'prometo hacer lo mejor'. Es preciso enseñar a los niños y niñas a ir más lejos del cumplimiento estricto de lo establecido, a no conformarse con poco, a darse cuenta de que cada día pueden hacer mejor las cosas. Cada día los/las lobatos avanzan un poco más en su conducta para con Dios, consigo mismo y para los demás. De esta forma, obrando siempre lo ejor, el/la lobato va dejando este mundo 'un poco mejor que lo encontró', que fue el gran deeo ´ltimo de Baden-Powell.

Existen diversas concreciones de la divisa de los/las lobatos. Con ASDE el lema es 'Haremos lo mejor'.

El/la lobato promete 'observar la ley de la manada':

  • El/la lobato escucha y obedece a los/las viejos lobos.
  • El/la lobato no se escucha así mismo/a.

El término 'escuchar' significa querer aprender por la experiencia de otro. Los niños y las niñas sueñan con ser independientes y libres y este artículo de la ley les apremia a seguir las huellas de sus educadores (madres, padres, maestros/as, scouters,..). En la manada se les enseña a obedecer con prontitud aun cuando las personas adultas no estén presentes. Para poder seguir al viejo lobo, el/la lobato 'no se escucha a sí mismo/a'. habitualmente los niños y niñas de esta edad son proclives a un cambio contínuo de intereses, fruto de su egoísmo. A todas estas voces del interior el pequeño o la pequeña nunca le presta oído y continúa haciendo lo que se le mandado haciendo cuanto pueda de manera que al finla obtenga éxito.

Los niños y las niñas de una manada cuentan también entre los elementos de su espiritualidad con cinco máximas, denominadas de Baloo por ser algunas recomendaciones que el oso pardo daba a Mowgli en el Libro de la Selva. 'El/la lobato piensa primero en los/las demás' de forma que no sean tratados como objetos con los cuales satisface todas sus apetencias sino como personas hacia las cuales se abre.

Esta apertura para recibir todo lo bueno que venga del exterior es una de las actitudes fundamentales que debe tener todo/a lobato. 'El/la lobato abre siempre los ojos y los oídos' para descubrir que las vivencias y experiencias de los demás son camino necesario para realizarse La infancia es una etapa de aprendizaje, por esto la observación es una virtud a desarrollar.

Una tercera máxima es 'el/la lobato siempre está limpio/a'. Es limpio y ordenado con su cuerpo y con las cosas, pero también se le inicia en la limpieza del vocabulario y en la rectitud de las acciones.

'El/la lobato siempre está alegre' es invitarle a vivir agradecido de todo lo que le rodea. La alegría es el distintivo de la manada. El mundo de los niños y niñas es la alegría y sacarlos de él es cerrar las puertas a su educación, a todo aquello que va a definir su futura personalidad.

'El/la lobato dice siempre la verdad' es la quinta máxima de Baloo. Vivir la verdad es el camino auténtico de educación, pues la verdad hace libre a las personas. La hipocresía, la cobardía,... son efectos que en la 'familia feliz' de la manada se destierran poco a poco.

Los Viejos Lobos recuerdan las máximas haciendo uso de la pedagogía ocasional que preside esta rama. Es aconsejable que los padres y las madres tengan conocimiento de estos enunciados de cara a trabajar estrechamente en un empeño común.

Documentos previos

Situación inicial

Programa