Rama Lobato (3)
La Promesa en el lobatismo
Los niños y niñas necesitan escuchar la experiencia
de los adultos a pesar de que se aprende más por la experiencia
personal que por otros medios. Las personas mayores conocen los
peligros y las dificultades de una meta o ideal a conseguir para
llegar a su fin. Sin embargo, en la infancia se vive un mundo
fantástico, lleno de sueños, quizá todavía
poco realista.
Fundamentado Baden-Powell en estas diferencias psicológicas
que existen entre el mundo infantil y el de la madurez, formuló
unos textos adaptados a los/las niños/as, aunque inspirados
en la promesa y ley scout. Tanto la ley de ma nanada, como la
promesa y máximas del lobato son una anticipación
pedagógica del espíritu scout propuestas para su
vivencia por los niños y las niñas que ingresan
en el escultismo.
Los/las lobatos son personas en proyecto, seres lanzados a la
conquista de su personalidad. Por ello, también se les
presenta una meta factible, un ideal alcanzable, que no es otro
que la proesa del lobatismo, adaptación infantil de la
scout.
La promesa de los/las lobatos como anticipación
El lobatismo en el Método Scout
Dadas las diferencias psicológicas que existen entre la
infancia y la pubertad, Baden-Powell, crea la rama lobatos, tras
fundar el escultismo, para aender a los/las más pequeños/as.
Las manadas de lobatos están diseñadas para ser
la rama menor del Movimiento Scout, si es que no existe otra más,
dando cabida al deseo de multitud de niños y niñas
que no tienen la edad deseada para ser scout. La formación
de los y las lobatos es diferente al de los y las scouts, pero
sirve de escalón para éstos.
Educar a los niños y niñas en el escultismo se
hace de una forma especial dentro de un ambiente determinado que
es el que inspira 'El Libro de la Selva' de Rudyard Kipling. Los/las
pequeños/as aprenden como Mowgli dentreo de una manada
dirigida por educadores adultos que reciben el nombre de Viejos
Lobos (Akela, Baloo, Bagheera, Hermano Gris...).
El carácter de un niño o niña a los once
años de edad no está firmemente asentado y esto
lo han de saber sus educadores scouts o Viejos Lobos de cara a
no perder de vista su promoción a la rama scout.
El Fundador redactó unos textos adaptados a los niños
y niñas que les sirviesen de guía y estímulo.
Estos elementos espirituales son la promesa y la ley de la manada,
el lema y las máximas. Se puede afirmar que todo este espíritu
es una anticipación pedagógica del espíritu
scout.
Baden-Powell consideraba que la promesa del/la lobato puede realizarse
una vez adquiridos nos pequeños conocimientos de lobatismo
pero no sin 'saber de memoria, entender y practicar en la vida
los ideales contenidos en la promesa,la ley, el lema y las máximas
de Baloo'.
El/la lobato que formula su promesa es considerado miembro de
pleno derecho de la Hermandad Scout y recibe ese día la
flor de lis mundial como distintivo.
La espiritualidad del lobatismo
Es una anticipación pedagógica del espíritu
scout y en conexion con él. Se compone de estos elementos:
- Promesa.
- Ley de la manada.
- Lema.
- Máximas de Baloo.
La fórmula o contenido de la promesa en la manada coincide
en parte con la fórmula scout. En nuestra Asociación
está plasmada en estas palabras:
----
Prometo hacer lo mejor por:
*Cumpir mis deberes para con Dios y mi patria (país,
comunidad,...)
*Observar la ley de la manada y hacer cada día una buen
acción.
----
El hecho de que un niño o una niña se comprmeta
a 'hacer cada día una buena acción' es un gesto
importante en orden a que el/la lobato fundamente su personalidad
en dos realidades: la apertura a los otros y la fuerza de voluntad.
El comromiso diario de la 'B.A.' es un antídoto contra
el egoísmo que caracteriza a la infancia. También
el hecho de repetir cada día actos de voluntad desde pequeño/a
fortalecerá esta función de conseguir metas e ideales
cada vez más elevados.
El compromiso del/la lobato comienza pronunciando el lema: 'prometo
hacer lo mejor'. Es preciso enseñar a los niños
y niñas a ir más lejos del cumplimiento estricto
de lo establecido, a no conformarse con poco, a darse cuenta de
que cada día pueden hacer mejor las cosas. Cada día
los/las lobatos avanzan un poco más en su conducta para
con Dios, consigo mismo y para los demás. De esta forma,
obrando siempre lo ejor, el/la lobato va dejando este mundo 'un
poco mejor que lo encontró', que fue el gran deeo ´ltimo
de Baden-Powell.
Existen diversas concreciones de la divisa de los/las lobatos.
Con ASDE el lema es 'Haremos lo mejor'.
El/la lobato promete 'observar la ley de la manada':
- El/la lobato escucha y obedece a los/las viejos lobos.
- El/la lobato no se escucha así mismo/a.
El término 'escuchar' significa querer aprender por la
experiencia de otro. Los niños y las niñas sueñan
con ser independientes y libres y este artículo de la ley
les apremia a seguir las huellas de sus educadores (madres, padres,
maestros/as, scouters,..). En la manada se les enseña a
obedecer con prontitud aun cuando las personas adultas no estén
presentes. Para poder seguir al viejo lobo, el/la lobato 'no se
escucha a sí mismo/a'. habitualmente los niños y
niñas de esta edad son proclives a un cambio contínuo
de intereses, fruto de su egoísmo. A todas estas voces
del interior el pequeño o la pequeña nunca le presta
oído y continúa haciendo lo que se le mandado haciendo
cuanto pueda de manera que al finla obtenga éxito.
Los niños y las niñas de una manada cuentan también
entre los elementos de su espiritualidad con cinco máximas,
denominadas de Baloo por ser algunas recomendaciones que el oso
pardo daba a Mowgli en el Libro de la Selva. 'El/la lobato piensa
primero en los/las demás' de forma que no sean tratados
como objetos con los cuales satisface todas sus apetencias sino
como personas hacia las cuales se abre.
Esta apertura para recibir todo lo bueno que venga del exterior
es una de las actitudes fundamentales que debe tener todo/a lobato.
'El/la lobato abre siempre los ojos y los oídos' para descubrir
que las vivencias y experiencias de los demás son camino
necesario para realizarse La infancia es una etapa de aprendizaje,
por esto la observación es una virtud a desarrollar.
Una tercera máxima es 'el/la lobato siempre está
limpio/a'. Es limpio y ordenado con su cuerpo y con las cosas,
pero también se le inicia en la limpieza del vocabulario
y en la rectitud de las acciones.
'El/la lobato siempre está alegre' es invitarle a vivir
agradecido de todo lo que le rodea. La alegría es el distintivo
de la manada. El mundo de los niños y niñas es la
alegría y sacarlos de él es cerrar las puertas a
su educación, a todo aquello que va a definir su futura
personalidad.
'El/la lobato dice siempre la verdad' es la quinta máxima
de Baloo. Vivir la verdad es el camino auténtico de educación,
pues la verdad hace libre a las personas. La hipocresía,
la cobardía,... son efectos que en la 'familia feliz' de
la manada se destierran poco a poco.
Los Viejos Lobos recuerdan las máximas haciendo uso de
la pedagogía ocasional que preside esta rama. Es aconsejable
que los padres y las madres tengan conocimiento de estos enunciados
de cara a trabajar estrechamente en un empeño común.
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